Cuando la multitud hoy muda, resuene como océano.

Louise Michel. 1871

¿Quién eres tú, muchacha sugestiva como el misterio y salvaje como el instinto?

Soy la anarquía


Émile Armand

martes, febrero 10

El fin del odio que plantaste

 


¡Fuiste tú!

¡Yo sé que fuiste tú!

Me impediste

De nacer en la casa

De mis antepasados

De robustas piedras

Con viñedo al fondo.

En vez de eso,

Una tienda de la Cruz Roja.

Me robaste la infancia

Yo sé…

Juegos inocentes

En los jardines de la casa de mis

Abuelos paternos en Haifa.

Me usurpaste los desayunos

La mesa abundante de cariño

En la casa de mis abuelos maternos

En Hebrón.

En vez de eso, el hambre

Que nos hacía ver el sol y la luna

Como platos de comida.

¡Fuiste tú!

¡Yo sé que fuiste tú!

Mataste mi adolescencia

Por las calles de Tulkarm.

me arrancaste

El derecho de vivir

Libre en mi país.

¡De ir a la escuela como todos

Los niños,

de caminar por los mercados,

de conversar con mis amigos!

¡Y a cuántos de ellos

me impediste conocer!

¡Fuiste tú!

Destruiste mi amor

Por la mujer que debería haber conocido…

Aquélla con quien me casaría…

Me robaste la alegría

De tener en Palestina

A mis hijos.

En vez de eso,

¡Tú… Sí, tú!

En los incontables

lugares del exilio a que me lanzaste

de país en país,

de casa en casa,

me negaste el hogar.

¡Fuiste tú!

¡Yo sé que fuiste tú!

Confinaste a mis padres

A vivir en el eterno

Deseo de retornar al pasado

– dulces memorias –

Tiempo libre de su existencia en nuestras tierras.

Asesinaste

A mis hermanos que no nacieron

Por la miseria de los campos de refugiados.

Mataste a los que nacieron y lucharon contra ti.

Tantas veces tú

Quisiste destruirnos

Deseaste nuestro fin,

Nuestro debilitamiento.

A pesar de todo,

Quiero que sepas…

Nuestros corazones van a vencer

el odio que plantaste…

Así,

Al día siguiente

¡Que la Palestina esté libre de ti!

 

 Yasser Jamil Fayad

No hay comentarios:

Publicar un comentario