LA FICCIÓN COMO REGISTRO [ Found Footage Inmobiliario ]
En este collage de ficciones en las que la ciudad y sus habitantes son los protagonistas se esconde el registro de los conflictos urbanos asociados al modelo socioeconómico de una época. De igual manera, sus desenlaces proyectan un abanico de soluciones sólo limitadas por la imaginación.
Quizás podamos apreciar el cine de ficción por sus revelaciones documentales, y otorgar nuevas resonancias y significados a este sugerente orden narrativo.
domingo, mayo 18
jueves, mayo 15
Zoológico
Mientras los buitres
copulan con las hienas
y devoran ingentes
raciones de carroña
en el parque zoológico
del planeta infernal,
hombres desesperados
comen su propia mierda.
copulan con las hienas
y devoran ingentes
raciones de carroña
en el parque zoológico
del planeta infernal,
hombres desesperados
comen su propia mierda.
Manuel Lombardo Duro
lunes, mayo 12
viernes, mayo 9
La lucha libre americana es la cifra de nuestro sindicalismo de estado
A)
Dos contendientes en un teatro, en una pelea amañada, escenificando un combate, una lucha que no se da. Los Sindicatos y el Estado... Pero deben “representar” bien. No son grandes si ganan -ni se lo plantean; son grandes si fingen bien, si son verosímiles en la porfía hasta el extremo de la sangre.
Hay un público del que dependen los contendientes, del que viven los contendientes; público que, a fin de cuentas, aplaude y celebra la “escenificación”. No ama la verdad, pues esta verdad hablaría muy mal de él mismo: mejor una mentira creíble. Mejor ver la “mentira disfrazada” en los otros que en nosotros mismos.
Al final, triunfa el combate amañado, triunfa la ceremonia; y da igual quien se proclame como ocasional “vencedor”, pues los dos púgiles trabajaban en lo mismo, son amigos, viven de esa pantomima y han procurado hacerlo bien en el intercambio fingido de unos golpes que, de todos modos, y en una medida atemperada, se reciben.
El público, que no ha sido engañado, se va y permite que siga la Falsa, pues le ayuda a soportar el peso de sus cadenas.
B)
Así es el negocio y el espectáculo de la lucha libre americana, tal y como lo recordó Aronofsky en su film “El luchador”. Y así es el negocio y el espectáculo de la lucha de los Sindicatos de Estado (UGT, CCOO, CGT,...) contra el Estado, “su”, “nuestro” Estado. El Estado: una sombría organización que procura “sindicalizar” toda protesta, “institucionalizar” toda rebelión.
C)
“Sin Dios ni amo” era una consigna muy bella y arriesgada. ¿Quién dice hoy “sin Estado” (sin ningún “derecho “en ningún punto de la Tierra, sabedor de que los “derechos” que concede el Estado han sido siempre, sin más, un soborno para la mayoría y un antídoto contra la muy minoritaria inteligencia maldita de cuantos no admiten regalos)? ¿Qué otra cosa es el Ciudadano, aparte de el hombre de los cien mil besos de Judas soportados? ¿Y quién se convierte hoy en Apátrida, figura máxima de la insumisión, la más peligrosa de todas las figuras? Nadie o casi nadie. Por tanto, estamos perdidos...
¿O no lo estamos del todo, y aún quedan unos pocos hombres-atentado?
Dos contendientes en un teatro, en una pelea amañada, escenificando un combate, una lucha que no se da. Los Sindicatos y el Estado... Pero deben “representar” bien. No son grandes si ganan -ni se lo plantean; son grandes si fingen bien, si son verosímiles en la porfía hasta el extremo de la sangre.
Hay un público del que dependen los contendientes, del que viven los contendientes; público que, a fin de cuentas, aplaude y celebra la “escenificación”. No ama la verdad, pues esta verdad hablaría muy mal de él mismo: mejor una mentira creíble. Mejor ver la “mentira disfrazada” en los otros que en nosotros mismos.
Al final, triunfa el combate amañado, triunfa la ceremonia; y da igual quien se proclame como ocasional “vencedor”, pues los dos púgiles trabajaban en lo mismo, son amigos, viven de esa pantomima y han procurado hacerlo bien en el intercambio fingido de unos golpes que, de todos modos, y en una medida atemperada, se reciben.
El público, que no ha sido engañado, se va y permite que siga la Falsa, pues le ayuda a soportar el peso de sus cadenas.
B)
Así es el negocio y el espectáculo de la lucha libre americana, tal y como lo recordó Aronofsky en su film “El luchador”. Y así es el negocio y el espectáculo de la lucha de los Sindicatos de Estado (UGT, CCOO, CGT,...) contra el Estado, “su”, “nuestro” Estado. El Estado: una sombría organización que procura “sindicalizar” toda protesta, “institucionalizar” toda rebelión.
C)
“Sin Dios ni amo” era una consigna muy bella y arriesgada. ¿Quién dice hoy “sin Estado” (sin ningún “derecho “en ningún punto de la Tierra, sabedor de que los “derechos” que concede el Estado han sido siempre, sin más, un soborno para la mayoría y un antídoto contra la muy minoritaria inteligencia maldita de cuantos no admiten regalos)? ¿Qué otra cosa es el Ciudadano, aparte de el hombre de los cien mil besos de Judas soportados? ¿Y quién se convierte hoy en Apátrida, figura máxima de la insumisión, la más peligrosa de todas las figuras? Nadie o casi nadie. Por tanto, estamos perdidos...
¿O no lo estamos del todo, y aún quedan unos pocos hombres-atentado?
martes, mayo 6
El amor libre. Eros y anarquía
- Osvaldo Baigorria. (Compilador) - Editorial Utopía Libertaria
¿Hay alguien más parecido a un esclavo que un enamorado? ¿Cómo uno puede ser verdaderamente libre cuando ama?
La noción de amor libre apunta más alto: no a la mera posibilidad de tener múltiples relaciones sexuales sino a la de amar a varias personas al mismo tiempo. Reintroduce la noción de camaradería, de compañerismo afectivo. Afirma que se puede querer bien a (querer el bien de) dos o más seres simultáneamente. Insiste en que uno siempre está amando a varios al mismo tiempo, aunque con diferentes intensidades y propósitos. Apuesta, por lo tanto, a una nueva educación sentimental.
ÍNDICE
Prólogo. Eros y anarquía
1. La unión libre
2. El matrimonio es inmoral. Rene Chaughi
3. Carta a Pablo. Mijail Bakunin
4. Lo único y la pluralidad. Luigi Fabbri
5. Mal de amores. Errico Malatesta
6. La mujer y el amor libre. Evelio Boal
7. Consejos para una adúltera. CrimethInc
8. Maternidad libre. Paul Robin
9. La trampa de la protección. Emma Goldman
10. No os caséis. Pepita Guerra
11. Feminófobos y feminófilos. María Lacerda de Moura
12. El marido y el amante. Roberto De Las Carreras
13. El amor entre anarcoindividualistas. E. Armand
14. Una experiencia en camaradería amorosa. Grupo Atlantis
15. La colonia Cecilia. Juan Rossi (Cardias)
16. Comunas de la contracultura. Los Diggers
17. Cuando dos seres se aman. América Scarfó
Anexo. Glosario no monogámico básico
¿Hay alguien más parecido a un esclavo que un enamorado? ¿Cómo uno puede ser verdaderamente libre cuando ama?
La noción de amor libre apunta más alto: no a la mera posibilidad de tener múltiples relaciones sexuales sino a la de amar a varias personas al mismo tiempo. Reintroduce la noción de camaradería, de compañerismo afectivo. Afirma que se puede querer bien a (querer el bien de) dos o más seres simultáneamente. Insiste en que uno siempre está amando a varios al mismo tiempo, aunque con diferentes intensidades y propósitos. Apuesta, por lo tanto, a una nueva educación sentimental.
ÍNDICE
Prólogo. Eros y anarquía
1. La unión libre
2. El matrimonio es inmoral. Rene Chaughi
3. Carta a Pablo. Mijail Bakunin
4. Lo único y la pluralidad. Luigi Fabbri
5. Mal de amores. Errico Malatesta
6. La mujer y el amor libre. Evelio Boal
7. Consejos para una adúltera. CrimethInc
8. Maternidad libre. Paul Robin
9. La trampa de la protección. Emma Goldman
10. No os caséis. Pepita Guerra
11. Feminófobos y feminófilos. María Lacerda de Moura
12. El marido y el amante. Roberto De Las Carreras
13. El amor entre anarcoindividualistas. E. Armand
14. Una experiencia en camaradería amorosa. Grupo Atlantis
15. La colonia Cecilia. Juan Rossi (Cardias)
16. Comunas de la contracultura. Los Diggers
17. Cuando dos seres se aman. América Scarfó
Anexo. Glosario no monogámico básico
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sábado, mayo 3
Nocividades, defensa del territorio y crisis
Dossier publicado por la revista Argelaga
CONTRA EL MUNDO DESARROLLADO (pincha)
Joan
“de lo que aquí se trata es de propiciar el encuentro, desde la heterogeneidad y la horizontalidad, para que una parte significativa de las poblaciones podamos llegar a reunirnos en agrupaciones intransigentes y peligrosas”
BREVE EXPOSICIÓ DE LA NOCIÓN DE TERRITORIO Y SUS IMPLICACIONES (English)
Miquel Amorós
“Si la ordenación del territorio era la última fase de la ordenación de la vida, o sea, el caos planificado, la primera tarea de su defensa será “desordenarlo”, es decir, desmasificarlo, desprivatizarlo y conducirlo hacia la anarquía, que, de acuerdo con Reclus, “es la más alta expresión del orden””
HAY CAPITALISMO, POR LO TANTO HAY CRISIS
Miquel Amorós
“La crisis es política, es urbana, y también ecológica. Es el momento culminante de una enfermedad social y cultural cuyos indicios son innegables: pérdida de memoria, desclasamiento, individualismo, narcisismo, degradación del lenguaje, analfabetización funcional, miedo, domesticación…”
[36 págs. 14 x 21 cm]
Podéis escuchar una charla sobre el dossier y la revista aquí
CONTRA EL MUNDO DESARROLLADO (pincha)
Joan
“de lo que aquí se trata es de propiciar el encuentro, desde la heterogeneidad y la horizontalidad, para que una parte significativa de las poblaciones podamos llegar a reunirnos en agrupaciones intransigentes y peligrosas”
BREVE EXPOSICIÓ DE LA NOCIÓN DE TERRITORIO Y SUS IMPLICACIONES (English)
Miquel Amorós
“Si la ordenación del territorio era la última fase de la ordenación de la vida, o sea, el caos planificado, la primera tarea de su defensa será “desordenarlo”, es decir, desmasificarlo, desprivatizarlo y conducirlo hacia la anarquía, que, de acuerdo con Reclus, “es la más alta expresión del orden””
HAY CAPITALISMO, POR LO TANTO HAY CRISIS
Miquel Amorós
“La crisis es política, es urbana, y también ecológica. Es el momento culminante de una enfermedad social y cultural cuyos indicios son innegables: pérdida de memoria, desclasamiento, individualismo, narcisismo, degradación del lenguaje, analfabetización funcional, miedo, domesticación…”
[36 págs. 14 x 21 cm]
Podéis escuchar una charla sobre el dossier y la revista aquí
viernes, mayo 2
Yo soy el dueño de todo
Yo soy el dueño de todo
(Horacio Guarany)
Yo soy el dueño de todo,
pero nunca tengo nada.
Yo hago la luz, hago el fuego,
hago el viento y hago el agua.
Mis manos a la madera
le hacen hacer maravillas.
Yo soy quien tiempla el acero
y quien echa la semilla.
Yo hago la silla y la mesa
y no tengo ’onde sentarme.
Total, si ya no me queda
ni el derecho de cansarme.
Yo hago el palacio, y mis hijos
duermen en ranchos de lata.
Soy martillo, hacha, tenaza,
pinza, cuchara y azada.
Yo soy el dueño de todo
pero nunca tengo nada.
¡El día que yo me canse,
van a arder las llamaradas!
miércoles, abril 30
Primero de Mayo
El anarquismo ha sido, en toda época y lugar, difamado y
sanguinariamente perseguido por quienes detentan el poder o aspiran a
él.
Con la historia del Primero de Mayo sucede lo mismo. Los medios de comunicación, partidos políticos y sindicatos estatistas pretenden vaciar de contenido y manipular la historia obviando el verdadero origen y significado de esta fecha para convertirla en la ''fiesta del trabajo''.
El sentido del 1º de Mayo viene de la conmemoración de la revuelta de Haymarket en Chicago en pos de las ocho horas de trabajo, siendo un verdadero éxito las jornadas de huelga concentrando a miles de obreros/as.
Para frenar el auge de las protestas e iniciar una sangrienta criminalización, el Estado orquestó un montaje policial y la clase dominante usó este incidente como pretexto para desatar su planeada ofensiva con ayuda de la prensa. Comenzó así una caza de brujas contra los sectores más revolucionarios, principalmente contra anarquistas. Se clausuraron los periódicos y locales obreros, y los mítines fueron prohibidos en todo el país.
Ocho obreros anarquistas fueron detenidos: George Engel, Samuel Fielden, Adolf Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons, Oscar Neebe y August Spies, condenando a muerte en la horca a cinco (uno de ellos se suicidó) y a reclusión a otros tres. Nunca se pudo demostrar que fueron ellos quienes lanzaron la bomba, convirtiéndose en mártires de la lucha obrera.
Por todo esto, reivindicamos el Primero de Mayo como una jornada de lucha revolucionaria y de clase, no folclórica y subvencionada. Contra el Parlamentarismo y los comités de empresa, por la autoorganización entre iguales y la acción directa. Contra el Estado y el Capital, por la Revolución social.
¡Viva la Anarquía!
''Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme''. Albert Parsons.
Con la historia del Primero de Mayo sucede lo mismo. Los medios de comunicación, partidos políticos y sindicatos estatistas pretenden vaciar de contenido y manipular la historia obviando el verdadero origen y significado de esta fecha para convertirla en la ''fiesta del trabajo''.
El sentido del 1º de Mayo viene de la conmemoración de la revuelta de Haymarket en Chicago en pos de las ocho horas de trabajo, siendo un verdadero éxito las jornadas de huelga concentrando a miles de obreros/as.
Para frenar el auge de las protestas e iniciar una sangrienta criminalización, el Estado orquestó un montaje policial y la clase dominante usó este incidente como pretexto para desatar su planeada ofensiva con ayuda de la prensa. Comenzó así una caza de brujas contra los sectores más revolucionarios, principalmente contra anarquistas. Se clausuraron los periódicos y locales obreros, y los mítines fueron prohibidos en todo el país.
Ocho obreros anarquistas fueron detenidos: George Engel, Samuel Fielden, Adolf Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons, Oscar Neebe y August Spies, condenando a muerte en la horca a cinco (uno de ellos se suicidó) y a reclusión a otros tres. Nunca se pudo demostrar que fueron ellos quienes lanzaron la bomba, convirtiéndose en mártires de la lucha obrera.
Por todo esto, reivindicamos el Primero de Mayo como una jornada de lucha revolucionaria y de clase, no folclórica y subvencionada. Contra el Parlamentarismo y los comités de empresa, por la autoorganización entre iguales y la acción directa. Contra el Estado y el Capital, por la Revolución social.
¡Viva la Anarquía!
''Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme''. Albert Parsons.
domingo, abril 27
La Hipocresía del Puritanismo
La vida y los escritos de Emma Goldman hablan por sí solos. La prensa
norteamericana de su época, la denominaba como “la mujer más peligrosa
del mundo”.
La policía la vigilaba constantemente, obstaculizaba siempre que podía sus actividades, y la detuvo en tantas ocasiones que siempre llevaba consigo un libro para no perder demasiado el tiempo en prisión. La prensa la atacó continuamente y se la culpó de haber incitado a cometer numerosas acciones.
Emma Goldman plantea que el lugar de la mujer en la vida actual es el de la esclavitud, y que por eso, las estructuras opresoras de la sociedad patriarcal deben ser combatidas en todas sus formas.
La mujer, hoy esclava, debe luchar para conquistar su libertad y claro está: ser la dueña de sus propias decisiones.
El feminismo de Emma Goldman no es el feminismo que busca los mismos privilegios, el mismo poder y los mismos derechos que poseen ahora los hombres en la sociedad capitalista; el feminismo de Emma Goldman plantea la destrucción de la estructura patriarcal-capitalista, la destrucción de todo poder.
“La historia nos cuenta que las clases oprimidas conquistaron su verdadera libertad, arrancándosela a sus amos en una serie de esfuerzos. Es necesario que la mujer se grabe en la memoria esa enseñanza y que comprenda que tendrá toda la libertad que sus mismos esfuerzos alcancen a obtener”, dice Emma Goldman.
–descarga
http://www.mediafire.com/?kt7f1nt1zqq3n5u

http://periodicoanarquia.wordpress.com/a-ediciones
La policía la vigilaba constantemente, obstaculizaba siempre que podía sus actividades, y la detuvo en tantas ocasiones que siempre llevaba consigo un libro para no perder demasiado el tiempo en prisión. La prensa la atacó continuamente y se la culpó de haber incitado a cometer numerosas acciones.
Emma Goldman plantea que el lugar de la mujer en la vida actual es el de la esclavitud, y que por eso, las estructuras opresoras de la sociedad patriarcal deben ser combatidas en todas sus formas.
La mujer, hoy esclava, debe luchar para conquistar su libertad y claro está: ser la dueña de sus propias decisiones.
El feminismo de Emma Goldman no es el feminismo que busca los mismos privilegios, el mismo poder y los mismos derechos que poseen ahora los hombres en la sociedad capitalista; el feminismo de Emma Goldman plantea la destrucción de la estructura patriarcal-capitalista, la destrucción de todo poder.
“La historia nos cuenta que las clases oprimidas conquistaron su verdadera libertad, arrancándosela a sus amos en una serie de esfuerzos. Es necesario que la mujer se grabe en la memoria esa enseñanza y que comprenda que tendrá toda la libertad que sus mismos esfuerzos alcancen a obtener”, dice Emma Goldman.
–descarga
http://www.mediafire.com/?kt7f1nt1zqq3n5u
Anarquía Ediciones
http://periodicoanarquia.wordpress.com/a-ediciones
jueves, abril 24
"Contratiempos" de la Soberanía Alimentaria
El 17 de abril de 1996 la policía brasileña abrió fuego contra una marcha del Movimiento de los Sin Tierra en el Dorado dos Carajas, matando a 19 personas.
La Conferencia de la organización Vía Campesina tenida los días siguientes en Tlaxcala, México, acordó consagrar ese día aciago como Día Internacional de las Luchas Campesinas. Ese mismo año, en el foro alternativo a la Cumbre Mundial de la Alimentación organizada por la fao, acuñó el concepto de Soberanía Alimentaria. Por él entendía el derecho de los «pueblos» a decidir sus propias políticas de producción y comercialización de alimentos sin interferencias exteriores, de acuerdo con su cultura y sus tradiciones, conservando la biodiversidad y garantizando una alimentación segura, sana y sostenible. Eso significaba realmente el derecho de los Estados nacionales a decidir sus políticas agrarias, dando prioridad de los pequeños productores locales en el acceso a la tierra cultivable y el mercado nacional de alimentos. El Estado habría de llevar para delante una reforma agraria que levantara barreras al agronegocio multinacional. Si bien en los países de capitalismo «avanzado» la agricultura industrial es la única que existe, no ocurre lo mismo en el mundo menos modernizado, donde la «agricultura familiar» es importante, aunque esté muy amenazada por el acaparamiento de agua y tierras, la falta de créditos y medios productivos, los bajos precios internacionales, los acuerdos de libre comercio y las políticas de ajuste estructural. En los países de América Latina, Asia y África, la Soberanía Alimentaria ofrece un modelo alternativo a la agricultura industrial del monocultivo, de los transgénicos y de la exportación, más justo, equitativo y socialmente más equilibrado. Excusamos decir que a pesar de sus ventajas el modelo no es colectivista, ni excluye la autoridad. El Estado, que en la práctica obedece las directrices de organismos como la Ban-ca Mundial, la omc o la fao, ha de ser al mismo tiempo el agente del «desarrollo local», el redistribuidor de tierras y el gran reformador agrario. Estamos ante una contradicción mayor: no se puede servir a dos amos tan opuestos, tal como están demostrando los regímenes populistas y caudillistas. Las fórmulas ofrecidas por Vía Campesina del estilo de «democratizar las instituciones» o «democratizar la economía», u otras como «comercio justo», «consumo responsable» o «finanzas éticas», son verdaderamente ambiguas y brumosas en el «Sur», y sospechosas cuando son trasplantadas al «Norte». Los procesos de disolución de la sociedad campesina y de concentración urbana se hallan tan avanzados que el suministro de alimentos depende en gran magnitud del mercado mundial; si no hay una revolución social de por medio, el porvenir de la «agricultura familiar» residirá en los resquicios y lagunas que subsistan en dicho mercado, amparados o mantenidos por leyes de «interés nacional.»
Si bien la Soberanía Alimentaria es un programa reformista de amplios alcances, que defiende con alguna eficacia los intereses de un sector amplio de la población indígena en el otro lado del Atlántico, en Europa, con un campesinado testimonial y una producción agraria deslocalizada, su función no puede ser la misma. En efecto, la agricultura «familiar» de los «pueblos» europeos (ahora llamados «ciudadanía») no bastaría ni para el abastecimiento de los mercados locales, por lo que ésta no aspira más que a cubrir un hueco e ir tirando mediante una fiscalidad benévola, una reordenación estatal del territorio y una política agraria común modificada en su favor. Confía tan poco en sus exiguas fuerzas que, con las honorables salvedades de la campaña contra los transgénicos y las ocupaciones simbólicas del soc, su no a la agricultura industrial y a las grandes superficies no trasluce una vocación de guerrilla, sino un deseo de diálogo institucional en pro de políticas públicas agrícolas, energéticas y ambientales. Sin embargo, no se puede salvar la agricultura campesina si no se reconstruye la sociedad civil en el territorio al margen del mercado mundial, y esto dependerá del desmantelamiento de las conurbaciones y de la abolición del Estado, no de su intervención. Será la obra de grandes masas movilizadas por la crisis urbana, no de decretos o tasas proteccionistas. El autoconsumo, las redes comerciales alternativas, el intercambio de semillas, la cooperativa, etc., no tienen sentido sino como ejemplo, pedagogía y logística de la revuelta si se quiere, porque como dice Reclus «toda revolución tuvo su día siguiente», pero no como soluciones de ahora que eviten los combates necesarios contra la sociedad urbano-industrial.
La Soberanía Alimentaria está siendo reivindicada tanto por colectivistas antiautoritarios como por partidos oficiales, considerándola unos como herramienta para la construcción de una sociedad sin Estado, y los otros, un instrumento de la «transición ecológica» del capitalismo. La confusión está
servida a menos que tengamos en cuenta que tal «Soberanía» es únicamente una crítica del capitalismo industrial globalizado y no de otras formaciones capitalistas menos desarrolladas y más reguladas (p. e. capitalismo nacional, comercial). Crítica que separa cuidadosamente la economía mundializada de la política, cuestionando a una pero no a la otra. Es sin duda una aportación que merece ser desarrollada en sentido libertario, evitando primero reducir la cuestión social a simple problema nutricional cuya resolución concluya en una reforma proteccionista y unas directivas ruralistas; y segundo, combatiendo las ilusiones agrociudadanistas de un capitalismo «sostenible» y un Estado «verde».
La Conferencia de la organización Vía Campesina tenida los días siguientes en Tlaxcala, México, acordó consagrar ese día aciago como Día Internacional de las Luchas Campesinas. Ese mismo año, en el foro alternativo a la Cumbre Mundial de la Alimentación organizada por la fao, acuñó el concepto de Soberanía Alimentaria. Por él entendía el derecho de los «pueblos» a decidir sus propias políticas de producción y comercialización de alimentos sin interferencias exteriores, de acuerdo con su cultura y sus tradiciones, conservando la biodiversidad y garantizando una alimentación segura, sana y sostenible. Eso significaba realmente el derecho de los Estados nacionales a decidir sus políticas agrarias, dando prioridad de los pequeños productores locales en el acceso a la tierra cultivable y el mercado nacional de alimentos. El Estado habría de llevar para delante una reforma agraria que levantara barreras al agronegocio multinacional. Si bien en los países de capitalismo «avanzado» la agricultura industrial es la única que existe, no ocurre lo mismo en el mundo menos modernizado, donde la «agricultura familiar» es importante, aunque esté muy amenazada por el acaparamiento de agua y tierras, la falta de créditos y medios productivos, los bajos precios internacionales, los acuerdos de libre comercio y las políticas de ajuste estructural. En los países de América Latina, Asia y África, la Soberanía Alimentaria ofrece un modelo alternativo a la agricultura industrial del monocultivo, de los transgénicos y de la exportación, más justo, equitativo y socialmente más equilibrado. Excusamos decir que a pesar de sus ventajas el modelo no es colectivista, ni excluye la autoridad. El Estado, que en la práctica obedece las directrices de organismos como la Ban-ca Mundial, la omc o la fao, ha de ser al mismo tiempo el agente del «desarrollo local», el redistribuidor de tierras y el gran reformador agrario. Estamos ante una contradicción mayor: no se puede servir a dos amos tan opuestos, tal como están demostrando los regímenes populistas y caudillistas. Las fórmulas ofrecidas por Vía Campesina del estilo de «democratizar las instituciones» o «democratizar la economía», u otras como «comercio justo», «consumo responsable» o «finanzas éticas», son verdaderamente ambiguas y brumosas en el «Sur», y sospechosas cuando son trasplantadas al «Norte». Los procesos de disolución de la sociedad campesina y de concentración urbana se hallan tan avanzados que el suministro de alimentos depende en gran magnitud del mercado mundial; si no hay una revolución social de por medio, el porvenir de la «agricultura familiar» residirá en los resquicios y lagunas que subsistan en dicho mercado, amparados o mantenidos por leyes de «interés nacional.»
Si bien la Soberanía Alimentaria es un programa reformista de amplios alcances, que defiende con alguna eficacia los intereses de un sector amplio de la población indígena en el otro lado del Atlántico, en Europa, con un campesinado testimonial y una producción agraria deslocalizada, su función no puede ser la misma. En efecto, la agricultura «familiar» de los «pueblos» europeos (ahora llamados «ciudadanía») no bastaría ni para el abastecimiento de los mercados locales, por lo que ésta no aspira más que a cubrir un hueco e ir tirando mediante una fiscalidad benévola, una reordenación estatal del territorio y una política agraria común modificada en su favor. Confía tan poco en sus exiguas fuerzas que, con las honorables salvedades de la campaña contra los transgénicos y las ocupaciones simbólicas del soc, su no a la agricultura industrial y a las grandes superficies no trasluce una vocación de guerrilla, sino un deseo de diálogo institucional en pro de políticas públicas agrícolas, energéticas y ambientales. Sin embargo, no se puede salvar la agricultura campesina si no se reconstruye la sociedad civil en el territorio al margen del mercado mundial, y esto dependerá del desmantelamiento de las conurbaciones y de la abolición del Estado, no de su intervención. Será la obra de grandes masas movilizadas por la crisis urbana, no de decretos o tasas proteccionistas. El autoconsumo, las redes comerciales alternativas, el intercambio de semillas, la cooperativa, etc., no tienen sentido sino como ejemplo, pedagogía y logística de la revuelta si se quiere, porque como dice Reclus «toda revolución tuvo su día siguiente», pero no como soluciones de ahora que eviten los combates necesarios contra la sociedad urbano-industrial.
La Soberanía Alimentaria está siendo reivindicada tanto por colectivistas antiautoritarios como por partidos oficiales, considerándola unos como herramienta para la construcción de una sociedad sin Estado, y los otros, un instrumento de la «transición ecológica» del capitalismo. La confusión está
servida a menos que tengamos en cuenta que tal «Soberanía» es únicamente una crítica del capitalismo industrial globalizado y no de otras formaciones capitalistas menos desarrolladas y más reguladas (p. e. capitalismo nacional, comercial). Crítica que separa cuidadosamente la economía mundializada de la política, cuestionando a una pero no a la otra. Es sin duda una aportación que merece ser desarrollada en sentido libertario, evitando primero reducir la cuestión social a simple problema nutricional cuya resolución concluya en una reforma proteccionista y unas directivas ruralistas; y segundo, combatiendo las ilusiones agrociudadanistas de un capitalismo «sostenible» y un Estado «verde».
Extraído de la Revista Argelaga
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