Con unas cotas elevadas de visibilidad mediática y una influencia
creciente en los aparatos judiciales y políticos, los sindicatos y
asociaciones de funcionarios de prisiones son hoy un actor decisivo a la
hora de entender los procesos de criminalización y producción de
pánicos morales y paranoias securitarias.
Responsables directos de la aplicación de los derechos de las
personas presas, sus reivindicaciones se basan en el desmantelamiento de
dichos derechos, y en la implementación de un modelo de cárcel-guerra
que deshumaniza a la población reclusa, al tiempo que criminaliza a sus
familias y a los grupos y entidades que les brindan apoyo.
Jose Navarro Pardo, nos presenta el libro Un poder carcelario, sindicatos de prisiones y sistema penal (Virus)