Cuando la multitud hoy muda, resuene como océano.

Louise Michel. 1871

¿Quién eres tú, muchacha sugestiva como el misterio y salvaje como el instinto?

Soy la anarquía


Émile Armand

jueves, abril 29

Fundamentos, actitudes y comportamientos de una organización criminal: La Iglesia Católica


Esta ponencia fue motivo de denuncia por parte del Arzobispado de Toledo que denunció al compañero de CNT que la impartió por “delito de Provocación para la discriminación, en conjunción ideal con un delito de escarnio de los sentimientos religiosos”. Por su parte UGT, CCOO, PSOE y PP se unieron a las criticáis llegando a calificar la charla de delito.

Por ello, en defensa de la libertad de expresión y contra los inquisidores de siempre, os dejo un enlace donde la podéis visualizar. Porque no nos van a callar, ni nos van a cortar el camino hacia la conquista de libertad: http://vimeo.com/10136950

martes, abril 27

Leyendo de nuevo a Camus


A principios de 2010, se cumplió el cincuenta aniversario de la muerte de Albert Camus, en desgraciado accidente de coche y a temprana edad. Fue un hombre lúcido y honesto que, a diferencia de muchos otros intelectuales de su tiempo, denunció la represión en cualquier régimen y en cualquier ideología. En el campo filosófico, la figura de Camus se asoció al existencialismo cuando esta tendencia se encontraba en un periodo álgido. A ello contribuyó el hecho de que los temas que trató en sus novelas (El extranjero, La peste...) y en sus ensayos (el más conocido es El mito de Sísifo) fueron también tratados por autores existencialistas. Pero los expertos afirman que existen importantes diferencias entre los existencialistas y Camus, ya que éste no trata de hacer filosofía (o, al menos, metafísica). Camus escribió que la metafísica, o cualquier creencia, no entran en la descripción de "un mal del espíritu" en "estado puro". El problema filosófico auténticamente serio para Camus es la posibilidad del suicidio, debido al divorcio que establece el hombre con la vida producido por el absurdo de un mundo sin sentido. Pero Camus niega tal posibilidad, si el hombre desaparece el mundo permanecerá tal como está, por lo que de lo que se trata es de otorgarle sentido.
Para Camus, filósofos como Kierkegaard, los fenomenológicos y Heiddeger han atendido la "llamada" del hombre por un mundo con sentido, pero ante la sinrazón silenciosa del mundo continúa existiendo el absurdo y la tentación del suicidio. Clave resulta también para el francés el imperativo de no sucumbir ante la tentación del nihilismo. El hombre, ante su alienación, debe aceptar dicha situación para salir de ella eludiendo dos peligros: la autoeliminación y la mera creencia. Camus razonó que el suicido, la tentativa de sucumbir ante esa confrontación desesperada entre la interrogación del hombre y el silencio del mundo, y el crimen, producido también ante esa confrontación, eran la misma cosa, por lo que hay que tomarlas o dejarlas conjuntamente. No habla Camus del suicida que lleva a cabo su acción en soledad, y por tanto preservando algún valor y negando la fuerza sobre los otros, ya que no existe en tal caso una negación absoluta. Dicha negación solo acaba con la destrucción de uno mismo, pero también de los otros, una destrucción absoluta.
Pero el reconocimiento de lo imposible de esa negación absoluta parece conducir a un nuevo absurdo (una nueva contradicción, en suma), a una situación en la que el crimen ni es legitimado ni parece totalmente evitable, lo que Camus describe como una situación (y una época, la que le tocó vivir) "enardecida de nihilismo". Camus se vuelca en negar ese mantenimiento en el absurdo, en pedir que no se niegue su verdadero carácter, que es ser "un paso vivido, un punto de partida, el equivalente, en la existencia, de la duda metódica de Descartes".

Artículo completo en: http://www.acracia.org/Acracia/Leyendo_de_nuevo_a_Camus.html

domingo, abril 25

Película: "Próxima salida"


Título original: Próxima salida
País: Argentina
Director: Nicolás Tuozzo
Guión: Marcos Negri, Nicolás Tuozzo
Reparto: Darío Grandinetti, Mercedes Morán, Ulises Dumont, Pablo Rago, Vando Villamil, Oscar Alegre y Valentina Bassi

En alguna época las líneas férreas argentinas tenían la nada despreciable longitud de 100 mil kilómetros, donde se transportaban mercancías y gente trabajadora a distintos destinos. Para su sostén, trabajaban 80 mil empleados. Veinte años después debido a las políticas privatizadoras aunadas a las crisis económicas las líneas se recortaron a 20 mil kilómetros y se despidieron a 60,000 almas que presas de la globalización quedaron desempleados. ¿Qué hacer con toda esta gente?....¿Qué hacer con sus familias? …¿Dónde trabajar?
Carlos Velmar (Darío Grandinetti) ex-empleado del ferrocarril y actualmente desocupado se encuentra en un canal de televisión siendo entrevistado por uno de los mas importantes presentadores del momento. El comienzo del relato de Carlos nos conducirá a la insólita historia de cinco ferroviarios de distintas edades y en distintas circunstancias que han sido despedidos de la empresa. Estos desesperados hombres de bien intentaran salir tras sucesivas peripecias del desbastador laberinto de la desocupación y reconstruir sus vidas en una realidad que los supera y sorprende, empujándolos a un ácido destino que no dejará de empeorar en ningún momento. Paralelamente a esto, un grupo de jóvenes adolescentes, sus hijos, viendo por el difícil momento que atraviesan sus padres deciden tomar una iniciativa propia cargada de un riesgoso optimismo que los juntará a todos en una noche única en la que se mezclarán la ironía con la verdad, el coraje con la muerte, el fracaso con la victoria. Una noche que los marcará para siempre.

miércoles, abril 21

La Mano Negra


La Mano Negra es una presunta "organización anarquista secreta y violenta" que actuó en Andalucía a finales del siglo XIX a la que se le atribuyeron asesinatos, incendios de cosechas y edificios.

A pesar de que los grupos anarquistas de la zona afirmaban no tener nada que ver con dicha organización y que las pruebas eran inexistentes (se presionó a varios falsos testigos para que declarasen en contra de los imputados e incluso se aceptó como prueba un papel encontrado bajo una piedra en medio del monte con la lista de integrantes de la Mano Negra), las fuerzas de seguridad del Estado llevaron a cabo una durísima represión basándose en cuatro crímenes cometidos a finales de 1882 y los primeros meses de 1883. El resultado fueron quince campesinos condenados a muerte, de los cuales siete fueron ejecutados en la Plaza del Mercado de Jerez de la Frontera, el 14 de junio de 1884.

Aunque durante muchos años se ha discutido la existencia de tal supuesta organización, actualmente prácticamente todo el ámbito académico está de acuerdo en que fue un invento a la manera de la operación de bandera falsa o a modo de una imputación injustificada del gobierno de Sagasta para aplacar las revueltas en los campos del sur de España, como ya insinuó Vicente Blasco Ibáñez en su novela sociológica en 1905.[1]

Actualmente, se siguen realizando estudios sobre este tema (uno de los que destaca es el de Clara E. Lida, "La Mano Negra", 1972), en los cuales suelen imperar principios como el que se cita a continuación:

"Ese interés abrumador por imputar a los anarquistas cualquier crimen con el fin de deteriorar la imagen del colectivo ha sido una constante en la historia de este país y de cualquier país".

Juan Madrid, historiador y periodista, en referencia a Mano Negra.


lunes, abril 19

La esencia de la religión


La decadencia de las ideas religiosas tra-dicionales, los dogmas, es un hecho. Pese a ello, el problema del papel que desempeña la religión aún no ha sido resuelto. Puesto que las creencias no son del todo conocidas, suelen permanecer ocultas, puede que no sea la fe, sino el sentimiento lo que hace la religión; sentimiento introducido en las creencias, aislado del intelecto, resulta el factor determinante de la acción.
El alma humana es una extraña mezcla de Dios y bruto, el campo de batalla de dos naturalezas: la individual (finita y egocéntrica) y la universal (infinita e imparcial).
La vida finita está vinculada al cuerpo y concibe el mundo desde el aquí y el ahora, vida instintiva, las cosas prestan un servicio al yo. Impelido por el instinto de conser-vación, levanta muros alrededor de la parte infinita.

Artículo completo en: http://www.nodo50.org/tierraylibertad/8articulo.html

sábado, abril 17

"Decidme cómo es un árbol" de Marcos Ana


Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves
como la choza de un pobre.
Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor: no lo recuerdo.
(¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?
¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?)
22 años. Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma… Escribo
a tientas: "El mar", "El campo…
Digo "Bosque" y he perdido
la geometría del árbol.
Hablo por hablar de asuntos
que los años me borraron.
… … … … … … …
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario)


Fernando Macarro Castillo, más conocido como Marcos Ana (seudónimo formado con los nombres de sus padres), es un poeta español nacido en la pedanía de San Vicente, del municipio de Alconada (Salamanca), el 20 de enero de 1920, aunque vivió su infancia en Ventosa del Río Almar (Salamanca). Su intensa biografía le ha hecho convertirse en uno de los símbolos de la cultura antifascista.
Hijo de campesinos, su formación fue pobre y debió destinar buena parte de su tiempo a trabajar en cualquier tarea que aportase ingresos familiares. Luchador incansable contra el fascismo durante la guerra civil pasó 23 años en las cárceles franquistas condenado a muerte. Allí llegó a conocer a Miguel Hernández.
Obras:
  • Poemas desde la cárcel (1960, publicado en Brasil)
  • España a tres voces (1963, publicado en Argentina)
  • Las soledades del muro (1977)
  • Decidme cómo es un árbol (2007)

martes, abril 13

La Cecilia


Dirección: Jean Louis Comolli
Guión: Jean Louis Comolli - Marianne Di Vertimo - Eduardo de Gregorio
Reparto: Massimo Foschi -Giovanni Rossi-, Maria Carta -Olimpia-, Vittorio Mezzogiorno -Luigi-, Mario Bussolino -Ernesto Lorenzini-, Bruno Cattaneo -Longhi-, Piero di Jori -Alfredo-, Beppe Loparco -Enzo-, Giancarlo Pannese -Rocco-, Biagio Pelligra -Tullio-, Giuliano Petrelli -Tosti-, Gabriele Tozzi -Piero-, Francesca Libertucci -Angela-, Renato Pereira -Le postino-, Linicio Pereira -Le capanga-.
Nacionalidad: Italo-francesa
Idioma original: Italiano
Año: 1975
Duración: 103

Fundada en 1890 en el municipio de Palmeira Paraná, Brasil por un grupo de libertarios entre los que destacó Giovanni Rossi, llegó a alojar más de 250 colonos que se repartían el trabajo agrícola y las tareas de mantenimiento.
Ocupó 80 acres de tierra de un área cedida por el emperador Pedro II poco antes de la proclamación de la República. Se construyeron un barracón colectivo y veinte individuales, la escuela, molino, estanques, pabellón colectivo que incluía un consultorio médio y almacén. Se vivía según los principios anarquistas de no coerción y cooperación. Pero el experimento apenas duró cuatro años entre otros motivos por la escasez de recursos, la hostilidad de comunidades vecinas profundamente católicas y de las autoridades así como problemas de la convivencia en especial en lo referente al amor libre.

Descarga de emule: La Cecilia (Jean-Louis Comolli, 1975).avi [1.37 Gb]

sábado, abril 10

Gustav Landauer y la República de los Consejos de Baviera



Nació en Alemania el 7 de abril de 1870, en una familia judía pequeño burguesa. Landauer era el segundo hijo de un zapatero judío de Karlsruhe, donde comenzó sus estudios, que abarcaron filosofía, lengua alemana e historia del arte en Heidelberg, Estrasburgo, y Berlín. En 1893 tuvo que abandonar sus estudios y trabajó como periodista independiente y orador.
Inicialmente socialista independiente y parte de la oposición de izquierda a la socialdemocracia, fue cambiando sus posiciones ideológicas hacia el anarquismo. Fue redactor del periódico Der Sozialist, que se publicó entre los años 1891-1899 y 1909-1915. Además fue conocido por sus traducciones de la obra de Shakespeare al alemán. Su segunda esposa, Hedwig Lachmann, una traductora, lo ayudó atraducir varias obras al alemán como las de Oscar Wilde y Walt Whitman.
En 1892, habiendo estudiado en las universidades de Heidelberg y Berlín, Landauer reunió en Berlín un grupo de disidentes marxistas llamado Die Jungen (del que Rudolf Rocker era también miembro), y que había sido expulsado el año anterior del partido socialdemócrata alemán.[1] Asumiendo el papel de editor de la revista semanal del grupo, Der Sozialist (El Socialista), desarrolló una critica anticentralista y antiautoritaria contra el marxismo en la línea de Bakunin y Kropotkin, llamando a la sustitución del Estado por medio de una federación de comunidades libres.[2] [1] En 1893 era uno de los disidentes -Rosa Luxemburg era otra- excluidos del congreso de la Segunda Internacional de Zurich. Landauer fue de nuevo expulsado -junto a Errico Malatesta, Ferdinand Niewenhieus, y otros delegados anarquistas del Congreso de Londres de 1896, la última vez que los anarquistas intentaron la entrada en las sesiones de la Internacional Socialista. En su Incitación al socialismo publicada en 1911, Landauer llegaba a llamar al marxismo "la plaga de nuestra era y la maldición del movimiento socialista".[3En 1908 fundó el Socialistiche bund (Liga Socialista), que se componía de poco más de una decena de colectivos federados con el fin de establecer comunidades autónomas para llevar el anarquismo a la práctica. El mensaje central de Landauer consistía en denunciar la sociedad centralizada coercitiva y burocrática.[2] Su Liga Socialista, era el intento de comenzar una alternativa social de este tipo, formada de conjuntos naturales y voluntarios (grupo de afinidad). Al mismo tiempo, la Liga Socialista ofrecía una alternativa libertaria frente al partido socialdemócrata. En 1911 tenía no menos de veinte grupos en Berlín, Zurich y otras ciudades alemanas y suizas, y hasta una en París.[4
Durante los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, Landauer era una figura familiar en los círculos intelectuales y artísticos alemanes. Luego de la derrota alemana en la Primera Guerra Mundial participó de la República de los Consejos de Baviera como comisario de educación.
Cuando estalló la revolución en Baviera el 7 de noviembre de 1918 Landauer fue convocado a Munich por su amigo Kurt Eisner, presidente socialista de la nueva república bávara. Landauer, sin embargo, no se convirtió en miembro del gobierno de Eisner como se ha dicho a veces. Junto a sus compañeros Erich Mühsam y Ernst Toller, jugó un papel central en el movimiento de organización de consejos de obreros, campesinos, soldados y marinos para empezar la clase de sociedad federal por la que tanto había abogado. Trabajó con Mühsam en el Consejo Revolucionario de Trabajadores y en el Consejo Central de Trabajadores de Baviera.[2] Durante estos acontecimientos se opuso a las pretenciones socialistas, revolucionarias o parlamentarias, de cualquier control del Estado sobre la industria y agricultura, lo que lo llevó a diferir con Mühsam.
Luego del asesinato de Eisner (cuya muerte se añadía a las de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht en Berlin), Landauer fue nombrado comisario de educación en un nuevo consejo de la república proclamado en Munich el 7 de abril de 1919, a sus 45 años.[2] Pero su trabajo solo duró una semana, colapsado por la toma del poder por los comunistas, su programa de una educación libertaria para ciudadanos de todas las edades adultos y niños, jamás fue puesto en práctica.
El 1 de mayo de 1919, el ministro de defensa de Berlin envió unidades para acabar con la revolución bávara, y al día siguiente Landauer fue arrestado. En el patio de la prisión un oficial lo golpeó, y ello fue la señal para una salvaje golpiza. Atacado por los soldados, Landauer fue golpeado con porras y culatas, pateado y pisoteado, asesinado brutalmente por los soldados el 2 de mayo de 1919. Su cuerpo fue desnudado y tirado en la lavandería.[2]
El soldado que mató a Landauer fue exonerado tras declarar que él meramente "cumplía órdenes". El oficial que golpeó a Landauer fue multado con 500 marcos. Otro oficial estuvo cinco semanas arrestado, pero no por asesinar a Landauer, sino por robarle el reloj. El oficial en jefe jamás fue llevado a juicio. Un monumento a Landauer, erigido por la Unión Anarcosindicalista fue tumbado por los nazis después de la subida de Hitler al poder.

miércoles, abril 7

Surrealismo y Anarquismo



El presente trabajo se propone, establecer un vínculo entre el movimiento surrealista fundado por el poeta y crítico francés André Breton que lanza su primer manifiesto en 1924 y el movimiento político y social anarquista que nace en el siglo XXI y cuyo principal exponente es Pierre Joseph Proudhon, llamado el “padre del anarquismo”, junto con teóricos como: Mijail A. Bakunin, Piotr Kropotkin, Enrico Malatesta, etc.
El acercamiento entre ambos movimientos tiene lugar en la vida cultural y política de Francia en la década del 50, a través del periódico de la Federación Anarquista “Libertaire”, de tirada semanal, en el cual los surrealistas colaboraban.
Es menester aclarar, que los militantes anarquistas más rígidos, no consideraban viable la fusiónentre anarquistas y surrealistas, ya que, sostenían que eran grupos completamente heterogéneos, y no lograban comprender el arte surrealista, postulando la necesidad de un arte realista, concreto y popular. Mientras que, el resto de militantes consideraba que el surrealismo era el arte oficial del anarquismo.
Es el 12 de octubre de 1951, cuando el periódico “Le Libertaire” publica el primer manifiesto producido por la fusión entre anarquistas y surrealistas, titulado “Surrealismo y anarquismo: Declaración preliminar”, en el cual pretenden unificar todas las manifestaciones revolucionarias, de manera tal, que ninguna se encuentre aislada ni sometida a una jerarquía arbitraria.
Asimismo critican al conjunto triádico “Estado-Trabajo-Religión”, que impiden la liberación del hombre. Por consiguiente, proclaman abolir todos los regímenes políticos (capitalistas, democracias burguesas, colonialismos, totalitarismos ya sea, nazi o stalinista, etc.). De manera tal, que luego de la caída del Estado, solo quede la acción autónoma de los trabajadores.
Ahora bien, ¿Cuál es la función que cumple el movimiento surrealista en esta empresa anarquista?, la actividad que se proponen los surrealistas, es la de transformar las estructuras mentales en el campo sensible. Esto quiere decir, que otrora, el arte era meramente mimético. Un arte espejo, donde laclase burguesa se miraba. Muy por el contrario, el surrealismo plantea un cambio radical en la cultura.
Pero este viraje es posible gracias a la figura insoslayable de Sigmun Freud, que al desvelar el mecanismo del sueño demuestra que éste esta constituido de los deseos secretos del hombre. Es por ello, que el sueño de ningún modo es gratuito, sino más bien, el hombre a través del sueño trata de cambiar su destino. Al respecto, el poeta surrealista, Jean Schuster dijo: “(…)Si el sueño es la expresión del deseo (…) Cuando, una noche, todos los explotados sueñen que es preciso terminar y cómo terminar con el sistema tiránico que los gobierna, entonces, tal vez, la aurora surgirá en todo el mundo, sobre las barricadas.” Podemos apreciar que el poder transformador no esta en la Razón, sino mas bien, en la imaginación. Dicho de otro modo y aludiendo alslogan surrealista “La imaginación es poder”.
Con el fin de devolver sus derechos a la imaginación y al sueño, los surrealistas experimentaron técnicas en las que el juego y el azar favorecían el surgimiento de la imagen mediante la libre asociación de elementos no premeditados, un ejemplo de este tipo es la obra “El cadáver exquisito”, creación colectiva en la que un individuo participa sin conocer la frase o el dibujo que ha hecho otro. Asimismo, otra técnica utilizada por los poetas surrealistas es la llamada “escritura automática”, la cual consistía en transmitir tal cual surgen las ideas de la mente, sin reflexionarlas y sin tener un tema preciso, y plasmarlas directamente al poema. Estas frases procedían directamente del subconsciente y no tenían coherencia lógica entre sí. Dichas técnicas son innovaciones del grupo.
Estamos en presencia de un nuevo tipo de artista, un artista revolucionario, que toma conciencia de su naturaleza y de su lugar en el mundo. Sobre este punto, dejemos hablar al poeta surrealista Benjamín Péret, quien aludiendo a la figura del poeta nos dice: “(…), el poeta lucha contra toda opresión: la del hombre por el hombre, inicialmente, y la opresión de su pensamiento por los dogmas religiosos, filosóficos o sociales. Él combate para que el hombre alcance un conocimiento siempre perfectible de sí mismo y del universo (…) Su cualidad de poeta hace de él un revolucionario que debe combatir en todos los terrenos: el de la poesía por los medios propios de ésta y en el terreno de la acción social”.
Parece ser que la acción revolucionaria y la creación poética se reducen, en última instancia, a un mismo fin de orden moral, que no es otra cosa, que alcanzar la felicidad y hacer de ella una realidad para todos los hombres.
Así como en la Grecia arcaica el poeta, aedo, puede ver (Del latín vidēre) la verdad revelada por los dioses; en este marco Anarco-surrealista, el poeta también puede ver la verdad, ya no divina, sino revelada en el mundo de los sueños y trasmitirla a los hombres, para que estos, saquen provecho de ella y puedan cambiar su vida. No obstante, este cometido será posible, si y solo si, existe libertad, como modo de garantizar poesía autentica, esto quiere decir, liberada de toda carga religiosa y régimen dictatorial.
A diferencia del arte comprometido y libertario que postulan los surrealistas, El arte moderno, es un arte sumiso, tal como dice el poeta surrealista, Adrien Dax: “(…) un arte que podríamos perdonar por ser un objeto de lujo, si muy frecuentemente no se hiciese cómplice de una moral y de una religión que justifican la esclavización de los hombres (…)”. Estamos en presencia de un arte de tipo moralizante, de exaltación bélica, retratista oficial, que no es otra cosa, que propagandista político. En cuyo seno, el artista, no es autónomo, sino más bien, se encuentra sometido al poder.
Dicho arte, impone al hombre “deberes” sociales, exaltando el trabajo esclavo y la productividad, a través de sus obras. Es por ello, que es un mero medio político.
Contrario a esto, los surrealistas sostienen que el arte no es un medio para…, sino que el arte es un fin en sí mismo, esto quiere decir, que el arte se basta a sí mismo. En consecuencia, los anarco-surrealistas se preguntan cuál es la utilidad social que pueden tener tales obras alineadas. A dicho interrogante, responde Adrien Dax: “(…) ¿A quién se hará creer que, salido de su pozo, el minero sienta aún necesidad de contemplar las escenas de un trabajo que conoce exhaustivamente? ¿Placer de reconocerse, discutir el detalle que “parece verdadero”? Semejante espíritu de adulación es en sí mismo bastante enojoso, y también se habrá de convenir que es limitar singularmente el alcance de una obra de arte”.
Siguiendo esta línea de análisis, José Pierre también cuestiona, esta limitación, subordinación del arte al poder político y su respectivo interés, que no es otro que la adulación de la masa trabajadora. Al respecto nos dice: ” (…) ¿ La lechera manipulando sus vasijas? ¡Ella lo hace todos los días! Así, terminado su trabajo, ¿le sería todavía necesario verse en el trabajo, allí, en la pared?, ¿Ustedes conocen a muchos trabajadores que ornamentarían su cuarto o su cocina con una foto que los representara en pleno trabajo? ¡Antes el calendario del correo! Una imagen de infancia, de casamiento, de vacaciones…, las alegrías que garantizan todavía la vida, las situaciones en las que todavía se es sí mismo, libre de las opresiones que lo rebajan. ¿Entonces, esas telas? Terminarán en algún lujoso comedor burgués adonde, a su manera, pondrán una nota insólita, una nota de sorpresa, de exotismo”.
Como bien dijo José Pierre, la finalidad de estas obras es la contemplación por parte del señor burgués que observa en la obra de arte una cultura, que no le es propia, alejado completamente del estilo de vida, de la realidad que observa en el cuadro, siente placer, justamente porque él no se ve afectado por dicha realidad. Mientras que el obrero, el campesino sufren ante la misma, generándoles displacer, porque dicho arte refleja el sufrimiento de la masa laboriosa y no hace otra cosa que primar el trabajo, antes que la liberación del hombre. Aludiendo a esto, José Pierre dice: “(…) observe qué buen tema es usted para un cuadro, se dice al trabajador, observe suimagen; pues bien, se trata de permanecerle fiel: ¡Trabaje! “.
Amén de todos los ideales surrealistas hasta aquí postulados, a saber, la lucha contra el Estado, el trabajo esclavo y la religión, es comprensible el lazo que se establece con el movimientorevolucionario anarquista, quienes exaltaban las mismas ideas. Es por ello, que André Breton insiste en esta identidad, tal como dice en su proclama titulada “La clara torre”: “(…) Fue en el negro espejo del anarquismo donde el surrealismo se reconoció por primera vez, mucho antes de definirse a sí mismo y cuando era apenas una asociación libre de individuos, que rechazaban espontáneamente y en bloque las opresiones sociales y morales de su tiempo”. El presente isomorfismo en cuanto al pensamiento de ambos movimientos, permite la fusión de los mismos, y juntos promueven un mundo Libertario o un mundo surrealista, que en ultima instancia, son la misma cosa.
Al cabo de diez meses de colaboración surrealista en Le Libertaire, Jean Schuster
establece un primer balance, en “El sentido de un encuentro” en donde reitera la adhesión de los surrealistas a los ideales de la Federación Anarquista, dejando en claro, que el movimiento surrealista y anarquista deben operar en campos diferentes, el primero en terreno del espíritu y la sensibilidad, en aras de una transformación de las estructuras mentales y el segundo en terreno de la acción directa, preparando la revolución social.
El balance realizado por Jean Schuster, genera polémica, en el punto, en que sostiene que todos los problemas de dominio intelectual, sensible o espiritual son tan importantes como los problemas sociales, sobre valorando la actividad realizada por los surrealistas en dicho campo y subestimando el accionar anarquista, que solo opera en el campo social, sin tomar conciencia de que la revolución debe ser total.
A raíz de esta controversia desatada, un grupo de militantes anarquistas establece un diálogo con Jean Schuster, a través de la proclama “El verdadero sentido de un encuentro”, en el mismo acusan a los surrealistas de no ser militantes políticos, ya que no son fieles a los métodos y el accionar de la federación anarquista. Seguidamente, denuncian el esoterismo surrealista, postulando la necesidad de un arte sencillo y accesible a todos.
Finalmente, los militantes anarquistas dejan en claro que el artista que se apasiona por la revolución y toma partido en ella, empero no posee un status superior que el resto de los camaradas, ni se diferencia de estos por su condición de artista.
La ruptura era inminente. La colaboración surrealista en Le Libertaire se extendió
apenas unos cinco meses más y el punto de ruptura se produjo durante una reunión entre André Breton, Benjamín Péret, Jean Schuster, Jean-Louis Bédouin y Adonis Kyrou en representación de los surrealistas, y Georges Fontenis, Serge Nin y Paúl Zorkine en representación de los anarquistas. A pesar de ello, los surrealistas continuaron participando en actividades organizadas por los anarquistas, ya sea hablando de anarquismo en sus nuevas publicaciones, e incluso, en algunos casos, militando en el movimiento anarquista.
A modo de conclusión, cabe preguntarse por qué la identificación del surrealismo y el anarquismo no pudo ser total y sólo se trato de encuentros, tal vez se deba a una cuestión de poder por parte del movimiento surrealista, que en esencia era anarquistas, pero nunca se sometieron a las doctrinas del partido. Para finalizar, André Bretón también se pregunta: “(…) ¿Por qué no pudo, en ese momento, operarse una fusión orgánica entre elementos anarquistas, propiamente dichos, y elementos surrealistas? Todavía, veinte años después, me lo estoy preguntando”.
Bibliografía Específica
Coelho Plínio Augusto, “Surrealismo y Anarquismo: proclamas anarquistas en Le Libertaire”, Buenos Aires, colección Utopía Libertaria, 2006.
Bibliografía de consulta
Aguiar Víctor Manuel, “Teoría de la literatura”, Madrid, Gredos.
Diccionario de filosofía en CD-ROM, “Anarquismo”, Barcelona, Editorial Herder, 1996.
Historia del Arte “Salvat”, Barcelona, Editores Salvat, 1994.
Malatesta Errico, “Escritos”, Ediciones Caín, Buenos aires, 1997.
Microsoft® Encarta® 2006 [DVD], “Surrealismo”, Microsoft Corporation, 2005.
Ruiz Cano, “El pensamiento de E. Malatesta”, México, editores mexicanos unidos, 1979.
Internet
Por: Mariela Alicia Escaño
Fuente: Especial para www.hernanmontecinos.com

sábado, abril 3

25 de marzo: hace 137 años nació Rudolf Rocker



Rudolf Rocker contribuyó al pensamiento libertario contemporáneo como pocas figuras lo han hecho, transformándose, de esta manera, en uno de los hombres más recordados por su legado al pensamiento anarquista del siglo XX.
Rudolf Rocker, Ilustre pensador y activista anarcosindicalista, nació en Maguncia, Alemania,
el 25 de marzo de 1873.
Sus primeros pasos en política los dio en la socialdemocracia germana, de la cual,finalmente, se alejó, por discrepancias tácticas y teóricas.
La mejor obra de Rudolf Rocker, y la que nos entrega mayores indicios sobre su pensamiento es Nacionalismo Y Cultura. En esta, señala la ruptura existente entre el nacionalismo moderno y el proceso general de la cultura, considerando al ambiente intelectual en que se mueve un individuo más fuerte que las supuestas influencias del “espíritu nacional”.
Asimismo, el primer capítulo de la obra comentada anteriormente (que posee más de 550 páginas), se llama “la insuficiencia del materialismo económico” en el cual sitúa la “voluntad de poder” como un factor histórico en el desarrollo de la humanidad. De igual manera plantea, como lo hiciera Max Weber años antes, la imposibilidad de analizar la historia con métodos científicos y crítica, también, la visión de “mera superestructura”, que la escuela marxista tiene sobre El Estado.
Nacionalismo y Cultura, contiene, en todo caso, una variada cantidad de capítulos que abarcan desde el absolutismo europeo a la manifestación del arte contemporáneo.
La bibliografía de Rocker cuenta con más de 30 títulos, sin contar el aporte a numerosos diarios y la cantidad de conferencias dadas a lo largo de su agitada carrera.
Muere en EEUU, cerca de la ciudad de Nueva York, el 19 de septiembre de 1958.
¿POR QUÉ SOY ANARQUISTA?
Soy anarquista, no porque crea en un futuro milenio en donde las condiciones sociales, materiales y culturales serán absolutamente perfectas y no necesitarán ningún mejoramiento más. Esto es imposible, ya que el ser humano mismo no es perfecto y por tanto no puede engendrar nada absolutamente perfecto. Pero creo en un proceso constante de perfeccionamiento, que no termina nunca y sólo puede prosperar de la mejor manera bajo las posibilidades de vida social más libres imaginables.
La lucha contra toda tutela, contra todo dogma, lo mismo si se trata de una tutela de instituciones o de ideas, es para mí el contenido esencial del socialismo libertario. También la idea más libre está expuesta a este peligro, cuando se convierte en dogma y no es accesible ya a ninguna capacidad de desenvolvimiento interior. Donde una concepción se petrifica en dogma muerto, comienza el dominio de la teología. Toda teología se apoya en la creencia ciega en lo firme, lo inmutable, y lo irreductible, que es el fundamento de todo despotismo.
A dónde llega eso, nos lo muestra hoy la URSS(*), donde incluso se prescribe al hombre de ciencia, al poeta, al músico y a los filósofos lo que deben pensar y crear, y eso en nombre de una teología de Estado omnipotente, que excluye todo pensamiento propio e intenta introducir con todos los medios despóticos la era del hombre mecánico.
Que también en nuestras filas hay seres que han sido atacados por esta peste y que quieren prescribir a cada uno lo que debe pensar, no es ciertamente alentador, pero tampoco debe asustarnos. Lo mejor que debe hacerse es no tener en cuenta tales pretensiones jactanciosas y seguir tranquilamente el propio camino.
Ninguno de nosotros, ni siquiera el mejor, tiene para ofrendar verdades absolutas, pues no existen. Las ilusiones sólo cumplen su cometido cuando están inspiradas por el espíritu de la tolerancia y de la comprensión humana y no pretenden ninguna infalibilidad. Si no es así, todas las discusiones son infecundas y sólo se pierde en ellas un tiempo que podría ser mejor empleado.
Jamás en mi vida he estado tan firmemente persuadido como lo estoy hoy de la exactitud interior de nuestras concepciones. Justamente por eso, cuando un nuevo absolutismo brutal del pensamiento amenaza envenenar todas las ramas de la vida social, es preciso defender con todas las fuerzas el gran tesoro ideal de nuestros precursores. Pero eso no se hace elevando cada frase de nuestros grandes pensadores (escrita hace 100 años e incluso hace 50 años), con encarnizamiento unilateral, a la categoría de una verdad absoluta, sino aplicando a todos los nuevos problemas de la era novísima la filosofía de la libertad, y buscando para ella actuación práctica.
El anarquismo no es un sistema cerrado de ideas sino una interpretación del pensamiento que se encuentra en constante circulación, que no se puede oprimir en un marco firme si no se quiere renunciar a él. Esto es lo que sostuvo siempre Max Nettlau y lo que no deberíamos olvidar nunca. Cada uno de nosotros no es más que un ser humano, y como tal expuesto al error. Todos aprendemos solamente por las experiencias, los unos más, los otros menos. Pero los pequeños o grandes Papas que nos quieren prescribir lo que debemos pensar, no tienen felizmente todavía ningún valor en el movimiento libertario.
La línea pura se adapta a los hombres del Kremlin y a sus adeptos, pero no ciertamente a nosotros. Por esta razón habría que examinar toda opinión y respetarla, mientras surja de una convicción honrada. El que se estima a sí mismo, estima también a los otros. Este es el fundamento natural de todas las relaciones humanas, lo único que es obligatorio también para nosotros.
Rudolf Rocker
Extraído de El Ciudadano


jueves, abril 1

El papel de las librerías y bibliotecas en el movimiento libertario


Historia y actualidad de la FICEDL (Federación Internacional de Centros de Estudios y Documentación Libertarios).
Charla a cargo de la compañera Laura Gargiulo de la Biblioteca Franco Serantini (Pisa) y Alfredo González. El pasado viernes 19 de febrero de 2010.
FICEDL, historia de una red de cooperación
La Federación Internacional de Centros de Estudios y Documentación Libertarios (FICEDL) es un órgano de coordinación internacional entre centros que gestionan archivos documentales sobre movimientos anarquistas y libertarios, nacido en Marsiglia en el 1979. La FICEDL está compuesta por archivos, bibliotecas, centros de estudios y documentación distintos por tipología, por actividades y también, por modalidad de gestión y por patrimonio documental. Una lista de los adheridos, más o menos sesenta, aunque no sea completamente puesta al día, se puede encontrar en la página web www.ficedl.info.

La FICEDL no tiene una estructura ni un órgano propio, sino que se presenta como una red de ayuda e intercambio de informaciones, con el objetivo de evitar la dispersión del patrimonio documental de los movimientos libertarios y de asegurar adecuadamente su conservación. Desde un lado, expresa la necesidad de hacer localizable y disponible para los militantes y los interesados la produción actual de libros, folletos, revistas y otros que normalmente está excluida de los principales canales de distribución comercial. Al mismo tiempo, los adheridos a la Federación creen en la necesidad de conservar la memoria histórica del anarquismo, no por razones de coleccionismo, sino para revalorizar un patrimonio de experiencias que sea accesible en la forma mejor en institutos culturales abiertos al público. Sobretodo, la red FICEDL quiere sentar las bases para un diálogo entre los centros que se enfrentan con problemas similares y comunes, no solo de supervivencia cotidiana, sino también ligados con una documentación particular como bibliotecas personales, archivos de personas y de organizaciones, una tipología de material llamado "menor" (no por el contenido sino por la forma) y no-librario como octavillas, folletos, carteles, números únicos, documentos de circulación interna etc.

Más o menos cada dos años, según una rotación entre los centros, tiene lugar un encuentro, con momentos de confrontación y espacios de discusión: el último encuentro ha tenido lugar en Pisa en la Biblioteca Franco Serantini, que ha festejado sus treinta años de actividad (Septiembre 2009); el anterior (2007) en Losanna en la sede del CIRA con sus cincuenta años de historia y en el 2005 en Marsiglia en el CIRA local en ocasión de su cuadragésimo aniversario. Durante los trece encuentros internacionales, teniendo en cuenta las características de cada centro, se ha intentado poner en marcha una política de cooperación con resultados, en verdad, que no siempre han sido satisfactorios. En el 1979, en Marsiglia, se anunció la creación de una comisión para evaluar la posibilidad de crear un catálogo colectivo, proyecto abandonado y todavía considerado "un sueño" por la evidente dificultad de estandarizar las distintas practicas de catalogación de los centros. En el encuentro de 1980 en Lyon los miembros mejoran el sistema de intercambio de los números dobles para integrar y completar las colecciones de cada uno y, también, pronuncian una moción contra la concepción "de museo" de los centros y para una función de los mismos amplia y abierta al público. Se ponen, también, las bases para una estrategia de referencia cooperativa: cada centro enviará solicitudes específicas al instituto más especializado en aquel ámbito.

Durante algunos años el medio de conexión ha sido el boletín "Anarchives", sobretodo de circulación interna en la Federación. Entre el 1979 y el 1982 han salido quince números con informaciones sobre novedades editoriales e investigaciones en desarrollo, algunas recesiones... luego, en seguida a una situación de estancamiento de la Federación, su órgano fue suspendido, aunque una rubrica relacionada a la FICEDL salga en las paginas del "Bulletin" del CIRA suizo. En los siguientes veinte años han tenido lugar los otros encuentros(1), durante los cuales, por un lado, siempre ha emergido la pasión de los que se dedican a la gestión de los institutos, por otro, han sido débiles las propuestas para la consolidación de la cooperación entre los centros. Todavía en los últimos encuentros se han puestos las bases para crear un tejido de relaciones que no sean episódicas. En este sentido, el último encuentro en Pisa ha sido un momento tanto de discusión sobre temáticas más conectadas con el trabajo de catalogación, como de debate sobre los actuales movimientos autogestionarios y antiautoritarios que, aunque muchas veces no se definen anarquistas, todavía practican la autogestión y la acción directa. La numerosa participación de compañeras y compañeros de distinta procedencia (Grecia, Brasil, Suiza, Italia, Alemania, Francia, Rusia, Japón...) ha hecho posible un intercambio de informaciones sobre las actividades de los centros y también sobre las diferentes carácterísticas que los movimientos libertarios han asumido en los últimos años.